Malos hábitos que podrían costarte el empleo

Todos sabemos los difícil que es encontrar un buen trabajo hoy en día, sobre todo cuando se trata de aquellos sectores que han sido duramente castigados por la crisis. No obstante, debes saber que no es misión imposible y que si tienes paciencia y te tomas la búsqueda de empleo con optimismo y poniendo en ello todas tus ganas, tarde o temprano acabarás encontrando algo, aunque no necesariamente tenga que ver con tu formación o experiencia.

Pero si encontrar trabajo puede ser una tarea complicada, no debes menospreciar la de mantenerlo. Y es que una vez lograda la meta, no podemos sentarnos a descansar como si ya lo hubiéramos hecho todo, sino todo lo contrario. Tenemos que demostrar que han hecho una buena elección al escogernos para el desempeñar el empleo o que debemos continuar en la empresa porque somos buenos y tenemos algo que ellos necesitan, lo cual nos hace imprescindibles.

Malos hábitos que podrían costarte el empleo
los malos hábitos que pueden dejarnos en la calle

Y es que a veces sin darnos cuenta, algunos malos hábitos pueden acabar jugando en nuestra contra y haciéndonos perder puntos tanto delante de los jefes como de los compañeros. En cualquier caso, ambos son igual de importantes, pues además de tener contentos a los jefes, debemos lograr que nuestros compañeros también lo estén para no crear un mal ambiente dentro de la empresa o entorpecer el trabajo del resto. Por eso hoy vamos a darte algunos consejos para que puedas evitar estos malos hábitos y seguir manteniendo tu empleo.

1-Mentir

Todos sabemos que mentir en el trabajo no es el camino correcto para una carrera laboral fructífera, no en vano, el sabio refranero español ya nos advierte: “se coge antes a un mentiroso que a un cojo”. Y es que ser pillado en un embuste, no solamente te hará quedar mal, sino que poco a poco irás perdiendo la confianza de todos y esto te impedirá ser uno de los candidatos cuando se abra un proceso de promoción interna para ascender a algún empleado.

Sé sincero incluso cuando no pueda resultarte tan beneficioso. Una buena disculpa y una explicación de tu comportamiento puede suavizar mucho las cosas y con suerte puede que tu jefe no le dé importancia. Pero ten por seguro que mentir resultará mucho peor.

2- Dejar las cosas para el último momento

Todos hemos estado en situaciones en las que hemos tenido fecha para entregar o hacer algún tipo de tarea, por lo que sabemos perfectamente como funciona. Por eso te recomendamos no dejar nunca las cosas para el último minuto. Y es que eso además de entorpecer el trabajo de tus compañeros, porque necesiten que tu parte esté finalizada, puede además pasare factura si a última hora surge algún imprevisto y el trabajo no está listo a tiempo. Esto te hará quedar muy mal delante de tu jefe, al que no le gustará nada tener que dar la cara delante del cliente porque has tenido una actitud irresponsable.

Por eso, abandona estos malos hábitos. Lo ideal es “no dejar para mañana lo que puedas hacer hoy”. De hecho tu jefe agradecerá mucho que seas de esas personas que entrega el trabajo incluso antes de fecha para poder ser revisado, pues de esta forma habrá más margen de tiempo si hubiese que realizar algún cambio.

3-La negatividad

Otro de los malos hábitos que suelen verse con más frecuencia es a negatividad. Y es que quejarse de cada problema que surja en la compañía pasarte el día hablando mal de tus jefes o de algún compañero, no te beneficiará en absoluto. Es muy probable que al final llegue a oídos de la cúpula y podría costarte el empleo. Piensa que lo que menos quiere un jefe ocupado es un trabajador que nada más que haga darle quebraderos de cabeza y que siembre el pesimismo entre los miembros del equipo.

Por el contrario, aunque algo salga mal, continúa siempre con optimismo, intentando además animar al resto para que seáis una piña y podáis ayudaros unos a otros en lugar de ir metiendo cizaña.

4-Tardanza

Es evidente que la impuntualidad también puede acabar costándote el empleo, sobre todo en aquellos trabajos que tienen un horario comercial de cara al público. Pero no solamente se trata de llegar a la hora fijada a trabajar, sino de hacerlo también cuando uno sale para la hora del almuerzo o para “el cigarrito”.

Y es que por mucho que te guste estar de cháchara con tus compañeros y tu jefe no te haya dicho nada todavía, piensa que si vas sumando malos hábitos, puede que un día de estos te llamen al despacho del director.

5-Adicción a las redes sociales

Este es uno de los malos hábitos en los que suelen caer con más frecuencia los empleados. Pensar: “por cinco minutos no pasa nada” no es la actitud correcta. Para empezar sabes que nunca son cinco minutos y, por otro lado, sabes que a tu jefe no le hará ninguna gracia pillarte metido en Facebook o en Twitter en horas de trabajo que te están siendo pagadas por la empresa para que realices tus funciones no para que estés jugando.

Como ves, tampoco es necesario ser un trepa ni un pelotero para poder mantener el empleo o promocionar dentro de la empresa, sino evitar los malos hábitos que pueden ir restándote puntos. Solamente necesitas hacer bien tu trabajo, para lo cual se te ha contratado y todo irá bien. Piensa que si mantienes este tipo de actitudes y en un momento dado es necesario recortar plantilla, tú serás el primero en salir por la puerta.

Por otro lado es importante que sepas que porque un día hagas algo mal, es evidente que no acabarás quedándote sin trabajo. Se trata más bien de un efecto acumulativo que al final acabe pasándote factura. Ya que nuestros jefes también son personas y una vez no importa, dos puede que tampoco, pero poco a poco tus malos hábitos pueden acabar haciendo peligrar tu carrera. Por eso si estás cayendo en alguno de ellos, ¡no esperes a mañana para cambiarlo!

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